No quiero nada
No hay ganas de nada
Ya no hay todos
Ni besos para mañana.
Producto de la niñez despreocupada
De las ruedas mal hechas
De los parques sin flores
Los perros sin nombre
Las pelotas de fútbol que nunca pasaron por la cancha
Los días llenos de hastió y depresión
Con lagrimas de postre y uno que otro grito de desesperación.
Como el cansancio hacia la realidad
Como los despojos de mi ropa
Que dibujan la silueta desnuda de la melancolía.
Ya me faltaran y sobraran días para escribir
Y noches para vivir.
Y horas para dormir
Segundos para olvidar, eternidades para volar.
lunes 14 de abril de 2008
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1 comentarios:
estado de presión, explota bomba en prisión hay espacio para dos
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