Porque mi bibliotecario
siempre tiene historias
por contar.
y la princesa cuentos
para protagonizar
y principes de todos los colores.
Sin memoria
con olvido
con caminos despiadados
de flores negras
y agua triste y seca de tanto amor
con casas llenas de angeles con miedo
y pensamientos oscuros
que hacen ver más claros los baches
y que la hacen más vulnerable
ante el dolor.
Dan miedo esas historias
sin final
dan miedo esas historias repetidas
que se cuentan en ventanas semi transparentes
con vidrios semi cortantes
y destilaciones semi asombrosas
Da risa la ironia
y piedad la cobardia
que se mueran los que quieren
los finales repetidos
que se muera la mentira
y la verdad perdure hasta lo eterno
que sólo muera y desfallezca cuando
te miro y te encierro.
Que las letras no se borren
ni los papeles se corrigan
ojala vuelva la ortografía
para remendar las heridas
escribir mejor, tal vez no podría
me quedo con las vocales
de mi noche fría
de la almohada vaciá
de mi lengua por fuera
esperando el beso
que selle el día.
Estoy buscando el día
en que el bibliotecario
muera; y no queden historias por contar
ni libros por leer, o cuentos para devolver.
lunes 10 de marzo de 2008
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